
Antes de elegir un tratamiento de ortodoncia, la mayoría de la gente busca lo mismo: entender qué opciones existen. Hay cuatro tipos de brackets disponibles hoy en Chile, y cada uno resuelve un tipo de mordida distinto con un nivel de discreción distinto. Esta guía compara los cuatro para que sepas cuál conviene a tu caso antes de agendar una evaluación.
Los 4 tipos de brackets
1. Brackets metálicos tradicionales
Van pegados en la cara externa de los dientes, son visibles, y siguen siendo la opción más económica del mercado. Corrigen prácticamente cualquier tipo de mordida, pero a costa de la estética: se ven durante los 12-24 meses de tratamiento.
2. Brackets cerámicos o estéticos
Funcionan igual que los metálicos pero son del color del diente, por lo que se notan menos a distancia — aunque siguen siendo visibles de cerca y algunos materiales se manchan con el tiempo (café, vino, cúrcuma).
3. Alineadores transparentes (Invisalign y similares)
Placas plásticas removibles que se cambian cada una o dos semanas. Son discretos pero no invisibles del todo: se notan de cerca, sobre todo al hablar. Dependen de que el paciente los use 20-22 horas al día — si no hay disciplina, el tratamiento se atrasa. Además, no siempre pueden resolver casos complejos.
4. Brackets linguales
Van pegados en la cara interna de los dientes, el lado que mira hacia la lengua. Son 100% invisibles desde el exterior y, al ser fijos, no dependen de la disciplina del paciente. Es la técnica que usamos en Clínica Lingual.
Qué tipo de mordida corrige cada técnica
No todos los brackets sirven para todos los casos. Esto es lo que realmente cambia entre técnicas:
- Mordida cruzada (los dientes superiores quedan por dentro de los inferiores en vez de por fuera): los brackets metálicos, cerámicos y linguales la corrigen sin problema. Los alineadores solo la resuelven en casos leves.
- Mordida abierta (los dientes de adelante no se tocan al cerrar la boca): requiere control vertical preciso — los brackets fijos (metálicos, cerámicos o linguales) tienen más consistencia que los alineadores para este tipo de caso.
- Sobremordida profunda: se puede tratar con cualquier técnica, pero los casos severos suelen necesitar brackets fijos.
- Apiñamiento severo o casos con extracción: aquí los alineadores tienen más limitaciones — los brackets fijos, incluidos los linguales, dan un control tridimensional que los alineadores no siempre alcanzan.
En otras palabras: si tu caso es complejo, la elección real está entre brackets fijos (metálicos, cerámicos o linguales) — y ahí la única pregunta que queda es si quieres que se vean o no.
Cómo elegir
La forma correcta de elegir no es por precio ni por lo que usó un amigo, sino por tu propia mordida. Un diagnóstico con escaneo 3D muestra exactamente qué tipo de movimiento necesitan tus dientes y qué técnicas pueden lograrlo. Si tu prioridad es que nadie note que estás en tratamiento, sin importar la complejidad del caso, la ortodoncia lingual es la única de las cuatro que no compromete ni la invisibilidad ni el alcance clínico.
Puedes revisar valores de referencia y planes de pago o agendar tu evaluación inicial para saber qué técnica corrige tu caso específico.
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